El agua es un recurso vital para todos, y su gestión adecuada depende de que cada uno de nosotros cumplamos con nuestras responsabilidades, evitando que se acumulen deudas.
Garantizas el acceso continuo al agua potable
Contribuyes al mantenimiento de la infraestructura
Evitas cargos adicionales y multas
Promueves una comunidad más responsable